¿Qué hacer y visitar en Lima?

Lima es impresionante, una de las ciudades más bellas de Latinoamérica y en la que su casco antiguo te va a enamorar. Descubre más sobre esta ciudad imprescindible con esta pequeña pero muy útil Guía de Lima.

Dinero, comunicación y movilidad en Lima

En cuanto a la cantidad de dinero que debes llevar para los primeros días de estancia en Lima, te bastará con 100€, los cuales podrás cambiar por soles directamente en el aeropuerto. Posteriormente, te recomendamos que utilices siempre la tarjeta de crédito donde sea posible (en casi todos los restaurantes, comercios y hoteles la aceptan sin problemas) y acudas al cajero automático para obtener metálico (expenden tanto dólares USA como soles). En todo caso, es recomendable que siempre lleves poco dinero encima y utilices directamente la tarjeta y los cajeros automáticos (te costará un poco más por las comisiones, pero, desde luego, es mucho más seguro que llevar una cantidad importante de dinero en el bolsillo y tener que acudir a las casas de cambio).

En cuanto a las comunicaciones con España, te recomendamos que utilices el móvil sólo para casos de emergencia (ha de ser tribanda y con el “roaming” activado), ya que para tus llamadas habituales a España (así como para las llamadas normales dentro de Perú), basta con una tarjeta telefónica de unos 10 soles, o bien utilizar las cabinas de Internet que encontrarás por toda la ciudad en cualquier lugar para realizar esas comunicaciones.

Respecto a la movilidad por Lima, la mejor opción es el taxi. sin embargo, has de tener en cuenta las siguientes recomendaciones al respecto:

  • Vas a encontrar gran cantidad de taxis por las calles de Lima. Los hay de todos los colores, pero los más comunes son unos coches pequeñitos de color amarillo (“ticos”).
  • Los taxis en Lima (salvo en algunas zonas como San Isidro, La Molina o Miraflores) no están muy bien cuidados ni limpios en su interior.
  • Te recomendamos encarecidamente que te pongas el cinturón de seguridad al subir al taxi y que bajes el seguro de la puerta.
    Es indispensable que regatees con los taxistas el precio de la carrera, ya que no hay unas tarifas establecidas, los taxis no cuentan con taxímetro y cada taxista te puede cobrar por el mismo trayecto una cantidad distinta, especialmente si eres turista. Una forma muy eficaz para el regateo es pedir el taxi en una calle concurrida, de modo que tras el primer taxi pararán uno o dos más esperando el resultado de tu negociación con el primero; si no te convence el precio, puedes acudir a los otros taxis para rebajar la tarifa. Da buen resultado.
  • Al subir a un taxi, es recomendable que te fijes en la ficha del taxista y su número de licencia (“fotocheck”), por si hubiera algún problema con el taxista y poder poner la correspondiente denuncia o reclamación.

Al margen de esas recomendaciones, y a pesar de la mala imagen que dan muchos taxis en Lima, no te va a ocasionar especiales problemas su uso y vas a descubrir que es el medio de transporte más rápido, directo y barato.

Otra opción para moverte por Lima son las “combis”. Se trata de pequeñas furgonetas que funcionan como una especie de autobuses de línea, muy, muy baratos de precio, pero en absoluto recomendables, salvo que quieras probar algún viaje a modo de aventura. Los conductores de las combis conducen realmente mal, por lo que, además, son un riesgo añadido, a lo que se une el hecho de que, muchas veces, paran en apeaderos sin señalizar en plena autopista. Además, normalmente van repletos, por lo que la comodidad no es su fuerte. Ya te decimos: no te las recomendamos para nada, salvo que quieras pasar un rato de aventura intensa.

No te puedes perder en Lima

Una vez resuelto el tema de la movilidad, prepárate para descubrir todo lo que te ofrece esta excepcional ciudad, y para ello, resulta indispensable la visita al casco antiguo de Lima, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta zona vas a encontrar (al final de la página encontrarás un mapa de Lima para que te sitúes):

  • La Plaza de Armas: Sencillamente, la Plaza de Armas de Lima es preciosa. Es amplia, rodeada de edificios coloniales, de la Catedral y del Palacio de Gobierno, verás que en si da la impresión de no ser más que otra plaza normal; sin embargo, los soportales de los edificios que la rodean, especialmente los del Club de la Unión, están llenos de vida y bullicio. Pasea por el centro de esta Plaza de Armas y podrás comprobar que la rodean siglos de Historia, atesorados en los majestuosos edificios circundantes. Tal vez, la Plaza de Armas debiera quedar cerrada al tráfico y dedicarse exclusivamente al uso peatonal y de los coches de caballos que podrás encontrar allí mismo para darte una vuelta deliciosa; desde luego, sin el bullicioso tráfico, esta Plaza sería un polo de atracción turístico sin igual.
  • La Catedral: La Historia de la Catedral de Lima arranca del año 1535, cuando Pizarro pone la primera piedra de su construcción, pasando posteriormente por diversas reconstrucciones tras varios terremotos, remodelaciones, ampliaciones y reformas, hasta llegar a su aspecto actual. La visita a la Catedral de Lima no te la puedes perder, ya que en ella se encierra buena parte de la Historia colonial Española de los primeros tiempos y una clara descripción de la estrecha relación de la Iglesia con los pueblos indígenas de Perú.
    Por sólo 10 soles podrás disfrutar de numerosas colecciones privadas, la colección de 12 cuadros de la Familia Bassano, la tumba de Francisco Pizarro, la impresionante sillería del Coro (una de las más importantes de toda Latinoamérica), la Sala Capitular, … Sólo decirte que la Catedral de Lima también ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, por lo que no puedes dejar de visitarla.
  • El Parque de la Bandera: Se encuentra en el lado oeste de la Plaza de Armas, junto al Palacio de Gobierno. Lo identificarás porque hay una inmensa bandera de Perú.
  • El Palacio Municipal de Lima: Con su inconfundible color amarillo oscuro, es un edificio colonial precioso, con balconadas de madera que recuerdan a las más tradicionales castellanas.
  • El Club de la Unión: Uno de los lugares más exclusivos de Lima, cuenta con más de 130 años de Historia y congrega a lo mejorcito de la sociedad limeña. De acceso sólo para miembros, familiares e invitados, su visión te traslada a la Lima más criolla.
  • El Jirón de la Unión: Quizás, el Jirón de la Unión encierre las esencias más puras de la Lima histórica, lo cual se refleja en la frase del escritor peruano Abraham Valdelomar la frase: “El Perú es Lima, Lima es el Jirón de la Unión, el Jirón de la Unión es el Palais Concert y el Palais Concert soy yo”. Se trata de una calle llena de bullicio y actividad comercial, por la que es obligado pasear una mañana para empaparte del alma limeña.
  • Iglesia y Convento San Francisco: Se trata de un conjunto arquitectónico del siglo XVII, cercano a la Plaza de Armas y en el que puedes visitar el Museo de Arte Virreinal.
  • Iglesia San Pedro: Cercana a la Plaza de Armas también, edificada en 1638, presenta un estilo barroco impresionante.
  • Iglesia y Monasterio de Santa Rosa de Lima: Un viaje a Lima obliga a su visita. En sus adobes podrás ver marcadas las propias huellas de la Santa.
  • La Casa Oquendo: Desde donde las muchachas limeñas veían llegar los barcos al puerto de El Callao.

Por supuesto que en el casco antiguo de Lima hay mucho más, imposible de resumir en este breve listado. Lo mejor es que, a partir de la Plaza de Armas, planees tu visita al impresionante casco antiguo limeño y te impregnes de su Historia y más puras esencias, para lo cual, desde luego, será necesario que planifiques varios días en tu visita.

Fuera ya del casco antiguo de Lima, te has de acercar a la zona de la costa. Como punto de partida puedes tomar el centro comercial “Larcomar”, que se encuentra al final de la Avenida Larco, una de las más interesantes y atractivas de Lima. En este centro comercial vas a encontrar no sólo tiendas (donde vas a poder comprar productos y recuerdos de diseño y exclusivos), sino que también vas a encontrar numerosos restaurantes, centros de ocio y entretenimiento familiar (cines, teatros, boleras, exposiciones, …), discotecas y, desde luego, unas vistas impresionantes del Océano Pacífico, ya que este centro comercial forma como un balcón sobre las playas de Lima, lo que te ofrece una panorámica preciosa.

Cerca del “Larcomar” encontrarás el famoso Parque del Amor, desde el cual disfrutarás de unas vistas incomparables de la costa limeña.

Y continuando en la costa limeña, te recomendamos las playas de Norte Chico, La Punta, El Callao, la Costa Verde, las Playas del Sur, Cerro Azul y, especialmente, Asia (es una de las zonas más exclusivas de Lima y allí encontrarás una de las mejores discotecas de Lima, también llamada Asia). En estas playas podrás practicar el surf, que es uno de los deportes más practicados en Perú (te recordamos que la campeona del Mundo de surf es peruana: Sofía Mulánovich), así como el parapente, ya que las costas peruanas, por el efecto de los vientos del Pacífico, es uno de los mejores lugares del Mundo donde practicarlo.

Volviendo al interior de Lima, es indispensable que visites Miraflores, uno de los mejores distritos de Lima (la Avenida Larco y el Larcomar están en este Distrito). Pasear por Miraflores es una delicia, ya que es un mar de tranquilidad, una zona muy cuidada y especialmente orientada al turista. Un desayuno o un café a media tarde en cualquiera de las terrazas de Miraflores no tiene precio.

Especialmente recomendable es la visita al Distrito de Barranco, situado al sur de la Plaza de Armas, en la costa, junto a Miraflores. Es un Distrito especialmente tranquilo, recomendado para dar largos paseos y relajarse en sus numerosos parques y malecones, como el Parque Húsares de Junín, el Parque Chabuca Granda, el Parque Antonio Raymondi, el Malecón Pazos, … Barranco es perfecto para perderse una mañana.

Indispensable es también visitar San Isidro, otro de los mejores distritos de Lima, donde se encuentra situada la Embajada Española. Te recomendamos pasear por sus tranquilas calles, con casas asombrosas y jardines impresionantes. Destaca El Olivar; se trata de un parque grandísimo repleto de olivos, muy bien cuidado, con un césped verde como una alfombra y con un estanque de peces junto al que te puedes sentar y ver pasar las horas de la mañana.

También has de visitar el Parque de la Amistad, situado en Surco. Es un parque grandísimo, lleno de zonas verdes, lagos y estanques, en el que te puedes perder toda una mañana y recorrerlo en un tren turístico precioso que tiene su propia estación en el Parque. Te sorprenderá ver un arco gigantesco de reminiscencias andaluzas (Arco de la Amistad), el cual es visitable en su interior. Recuerda que fue inaugurado por Sus Majestades Don Juan Carlos y Doña Sofía, por lo que resulta especialmente entrañable para los españoles que visitan Lima.

Tampoco te puedes perder el Zoológico de Huachipa, situado a las afueras de Lima y en el que encontrarás numerosas especies de Sudamérica que te sorprenderán. Es un zoológico inmenso, en el que el plato fuerte son las innumerables variedades de aves que atesora.

Igualmente, debes visitar el Parque de la Reserva de Lima, donde podrás disfrutar del impresionante Circuito Mágico del Agua al que dedicamos un especial. Seguro que te va a encantar este lugar muy especial en Lima, perfecto para pasar un atardecer perfecto y disfrutar de los espectáculos audiovisuales que en él tienen lugar, siempre en el marco de las impreionantes fuentes de agua con que cuenta este lugar.

Y ya, orientando tu actividad exclusivamente al ocio y las compras, te recomendamos visitar el centro comercial “Jockey Plaza”. Se trata de un centro comercial inmenso, donde, obviamente, encontrarás numerosos cines, restaurantes, tiendas, actividades para el entretenimiento, … Cuando estés en Lima aprovecha para visitar este centro comercial y hacer compras, ya que vas a encontrar prendas y productos de las primeras marcas especialmente baratos en comparación con España, lo que se acentúa por la fortaleza del euro frente al dólar USA.

En fin, por supuesto que Lima cuenta con muchísimos otros atractivos. Has de tener en cuenta que esta inmensa ciudad se organiza en sus propias municipalidades, cada una de ellas compitiendo entre si para engalanarse y atraer al turista. Sólo hemos hecho un pequeño resumen que te servirá como guía inicial en tu visita a Lima y para que te hagas una idea de lo que puedes hacer y visitar en esta ciudad sorprendente.

Eso si, te recomiendo que si viajas a Perú para visitar otros destinos imprescindibles en este país, como es el caso de Cuzco, no te olvides de Lima y dedícale varios días. Te va a encantar.

Podras conseguir un excelente descuento con los codigos descuento mascupon, donde encontraras las mejores marcas como Amazon y El Corte Ingles.

El fin de los “coffee shops” en los Países Bajos

Adiós a los “coffee shops”

Una de las curiosidades que más atraían la atención del viajero al viajar a los Países Bajos eran sus “coffee shops”; algo así como una “Arcadia feliz” para los amantes del cannabis y sus derivados; una especie de “Tierra prometida” para quienes se dejan seducir por los encantos vaporosos de lugares como el “Barrio Rojo” de Ámsterdam; un paraíso terrenal que atraía al año a miles de turistas al país de los tulipanes, pero que, sin embargo, parece que ha tocado a su fin.

Efectivamente, el anuncio del Gobierno holandés por el que se prohibía la venta de cannabis a los turistas, al tiempo que se restringiría el consumo de marihuana y hachís a los ciudadanos de los Países Bajos, parece suponer el fin de los “coffee shops” como paraísos turísticos del consumo de sustancias psicotrópicas, paraísos en que se habían convertido estos lugares y, por extensión, los Países Bajos.

El argumento en favor de esta prohibición estaría, en palabras de los ministros de Salud y Justicia, en “acabar con la criminalidad asociada a los ‘coffee shops’ y al tráfico de droga”. Con la nueva ley, sólo los ciudadanos holandeses podrán comprar marihuana y hachís. Además, cada consumidor tendrá que apuntarse a un determinado establecimiento durante un año, y cada “coffee shop” sólo podrá tener a 1.500 miembros. La iniciativa se hizo efectiva antes de finales de 2011 en las provincias de Limburg, Noord Brabant y Zelanda, y en 2012 para el resto del país.

Y es que, desde 1976, año en el que se comenzó a tolerar el consumo de esas sustancias en aquel país, los “coffee shops” se han ido convirtiendo en uno de los reclamos turísticos más importantes de los Países Bajos, generando un perfil de visitante que, con los años, ha ido incomodando a los ciudadanos holandeses, convirtiendo progresivamente a aquel país en un destino marginal y de escasos recursos que atraía mayoritariamente a quienes deseaban disfrutar de aquel “paraíso” del cannabis en el que los “coffee shops” constituían verdaderos supermercados en los que adquirir y consumir mil y una variedades de este psicotrópico en igual número de presentaciones y formatos.

Efectivamente, desde 1976 los Países Bajos han sido el destino obligado de peregrinaje, como si de La Meca o el Camino de Santiago se tratara, para los amantes del cannabis y los defensores de sus bondades, destino cuya existencia también se ponía como ejemplo por parte de los defensores de la legalización de la marihuana y sus derivados para poner de manifiesto que tal legalización no generaría más delincuencia ni marginalidad, permitiendo una simbiosis perfecta de convivencia ciudadana con la legalización del cannabis como trasfondo. Así, más de 200 “coffee shops” en Ámsterdam constituían el ejemplo vivo de que en un país desarrollado podía perfectamente legalizarse la venta y el consumo del cannabis sin generar ningún tipo de conflicto social.

No sólo diversión

Sin embargo, la realidad parece que es bien distinta. Ciertamente, los vecinos de los “coffee shops” parece que han llegado a un verdadero hartazgo al tener que soportar constantemente las peregrinaciones de turistas de todo el Mundo en busca de su maná psicotrópico que se exhibía en los mostradores y las barras de los “coffee shops” como si de un estanco al uso se tratara. Ruidos, delincuencia, prostitución, han ido, con los años, atrayendo los alrededores de los “coffee shops” como moscas a la miel, algo que ha llevado a las autoridades neerlandesas a poner punto final al turismo de “pipa” y “porro” que cada año viajaba a los Países Bajos a descubrir con sus propios ojos ese paraíso del cannabis, existiendo incluso una “Cannabis Cup”, competición internacional en la que los participantes prueban distintas sustancias a las que irán poniendo notas para establecer, al final, una lista de ganadoras, algo que, sin duda, parecía ya exceder los límites de la paciencia de los neerlandeses y de que las visitas a una de sus ciudades más emblemáticas, Ámsterdam, quedaran ya asociadas, indisolublemente, a un tipo de turismo en cierto modo “marginal”.

La prohibición por parte del Gobierno holandés coincide con el hecho de que, al parecer, el principal compuesto químico del cannabis cultivado, el “tetra-hidro-cannabiol”, ha experimentado en los últimos años, como consecuencia de las progresivas manipulaciones de los cultivadores particulares, una potenciación que ha conducido a la marihuana a llegar a ser catalogada en aquel país como “droga dura”, circunstancia que ha abierto las puertas a los que podríamos considerar como el principio del fin de los “coffee shops” y, por extensión, de una de las clases de turismo más peculiares y con la que mejor se identificaba en buena medida Holanda.

Españoles, italianos, norteamericanos, alemanes, franceses y así una larga lista de nacionalidades viajaban a los Países Bajos para experimentar esa sensación de libertad que parecía experimentarse por las calles de Ámsterdam, la “Venecia del norte”, donde las cada vez más crecientes prohibiciones parecían no existir y donde los tan visitados “coffee shops” compartían cartel con “sex-shops” y otros lugares que reivindicaban su lugar, especialmente en el “Barrio Rojo” de Ámsterdam como reclamo para turistas.

Por su parte, los dueños de este tipo de locales ya han denunciado que la prohibición aprobada por el Gobierno holandés supondrá, efectivamente, el fin de sus negocios, por cuanto la mayor parte de su clientela procedía del extranjero. Un duro mazazo a este “experimento” de libertad que comenzara por el año 1976 y que, según parece, el año 2012 supondrá el del comienzo de su fin.

A la búsqueda de la mítica “Ciudad Blanca” en Honduras

La América precolombina está llena de misterios, de encantos y de ciudades perdidas, de templos secretos, ocultos entre frondosas vegetaciones que, siglo tras siglo, han ido enterrando el pasado glorioso de civilizaciones perdidas, unas veces destruidas por los Conquistadores, otras, las más, envueltas en un halo de misterio tanto en su existencia como en su final. Lugares que son leyenda y de cuya existencia sólo se tienen vanas referencias transmitidas por la tradición oral indígena y acaso por escuetos relatos perdidos entre océanos de relatos de misioneros que recorrieron el viejo Continente, la mayoría de ellos exagerados y con poca consistencia histórica.

La “Ciudad Blanca”: la nueva Atlántida

Tal ha sido el caso de la mítica “Ciudad Blanca” de Honduras, un lugar del que siempre se ha hablado, pero con escasas referencias históricas, como la del Obispo español Cristóbal de Pedraza, quien aseguró haber atravesado la selva de La Mosquitia y llegado a una montaña desde donde podía contemplar una ciudad indígena impresionante, la mítica Ciudad Blanca. Una ciudad que ha figurado también en textos escolares como uno de los lugares enigmáticos de Honduras, creyéndose oculta por una jungla espesa formada por imponentes árboles de 75 metros de altura, en el sector de La Mosquitia, en las costas del Caribe de Honduras. Sin embargo, hasta ahora nadie jamás pudo ver esta ciudad mítica llena de misterio.

Y decimos hasta ahora porque hace unos días saltó a los medios de comunicación la noticia de que aquella mítica ciudad podría haberse encontrado. Efectivamente, la utilización de las nuevas tecnologías desde el aire ha permitido vislumbrar en un terreno de unos 1.500 kilómetros cuadrados lo que podrían ser los vestigios de la mítica Ciudad Blanca en la zona de La Mosquitia hondureña. Una noticia que, sin duda, hará que miríadas de arqueólogos se desplacen a este recóndito e inhóspito lugar de la selva hondureña para, a lo Hiram Bingham, realizar el descubrimiento arqueológico del siglo y desvelar al Mundo entero uno de los secretos mejor guardados de la América precolombina.

La Mosquitia es una región de gran riqueza natural conformada por lagunas, ríos, distintos tipos de bosques tropicales y que goza de una de las faunas y floras más diversas del Mundo. Ubicada al este de Honduras, está habitada por cinco grupos étnicos: misquitos, tawahka, pech, garífunas y ladinos, y alberga más de 200 sitios arqueológicos. Precisamente lo intrincado y apartado del lugar representa un grandísimo reto para los exploradores que pretenden descubrir los secretos que oculta esa jungla y dar con la legendaria urbe precolombina; avanzar un kilómetro en esas condiciones podría llevar años. El proyecto de localizar e identificar esa ciudad comenzó hace dos años y el Gobierno del Presidente hondureño, Porfirio Lobo, creará una fundación con fines de investigación para emprender la preservación del sitio.

Un poco de historia

Ya en 1526 Hernán Cortés hizo referencia a la Ciudad Blanca, en una carta enviada a Carlos V, como una gran ciudad, comparable a la mexicana Tenochtitlán. Sin embargo, Cortés renunció a ir debido a lo impenetrable de la selva. Al parecer, según el relato de Cortés, la ciudad estaría habitada por indígenas que denominaban a ese sitio como “Xucutaco” (en Nahuat) y “Hueitapalan” (en maya), un lugar que se cree que fue abandonado por sus habitantes hacia mediados del siglo XVI, sin que se sepa con certeza las razones.

De esta forma, el lugar permaneció en el olvido, pervidiendo sólo en el ámbito de la leyenda, hasta 1939, cuando el estadounidense Teodore Morde aseguró haber estado en la Ciudad Blanca, de la que tomó evidencias; sin embargo no dio la ubicación por temor a que fuera invadida por saqueadores de tesoros. Tal circunstancia avivó la leyenda sobre la mítica Ciudad Blanca, la legendaria “Ciudad Perdida” que ahora parece emerger de entre la jungla de la mano de las nuevas tecnologías.

Los rumores sobre la existencia de la ciudad se desprenden de la tradición oral los indios Pech y los Payas, quienes sustuvieron durante siglos que en la zona de La Mosquitia existía una ciudad sagrada llamada “Kaha Kamasa”, o traducido al español como “Ciudad Blanca”, cuya fortificación podría ser construida en piedra y dedicada al Dios Mono. Parece que aquella mítica ciudad y su misterio serán desvelados en unos meses, cuando comenzará una exploración con el apoyo de universidades e instituciones sin fines de lucro de España, Estados Unidos, Francia, Japón y Reino Unido; expedición que desvelará los misterios de la mítica Ciudad Blanca y nos dirá si realmente existió este lugar de leyenda o si sólo, efectivamente, no fue más que una leyenda. En todo caso, volverá a revivir aquellas románticas expediciones arqueológicas llenas de romanticismo de otros siglos y, quizás, convierta a este lugar en destino de los amantes de las civilizaciones perdidas y de sus encantos intangibles.